El plazo depende del tipo de operación, pero en general estamos
hablando de inversiones con una duración de entre 6 y 24 meses. Algunas se resuelven incluso antes, especialmente cuando el deudor
colabora desde el principio.
En cada oportunidad te indicamos una estimación realista del plazo, basada en nuestra experiencia y en las particularidades del caso.
Ahora bien, como en cualquier operación con elementos legales y
humanos, pueden surgir imprevistos: retrasos
judiciales, negociaciones más largas, etc. No es lo habitual, pero
puede pasar. En esos casos, te mantenemos siempre informado y
trabajamos para resolverlo cuanto antes.
Nuestro compromiso es que tu dinero esté trabajando con seguridad y
con un horizonte claro, aunque no siempre exacto.